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¿Internet está muerto?

Hace unos años, cuando buscabas algo en Google, todavía era relativamente fácil encontrar experiencias reales. Blogs escritos por personas, foros con opiniones auténticas, tutoriales hechos por alguien que realmente había probado aquello de lo que hablaba. Ahora tengo la sensación de estar leyendo exactamente el mismo artículo una y otra vez.

Cambian algunas palabras, cambian los colores de la web y cambia el nombre del autor, pero el contenido parece generado por la misma máquina una y otra vez. Porque, en muchos casos, literalmente es así.

Llevo meses viendo cómo internet se está llenando de webs creadas casi enteramente con inteligencia artificial. Sitios que publican decenas de artículos automáticos al día, sin experiencia real, sin pruebas, sin criterio y, muchas veces, sin siquiera haber revisado lo que se ha generado.

Y lo peor es que esto ya está empezando a afectar seriamente a la calidad de Google.

Seguramente lo hayas notado y, al igual que yo, te hayas preguntado si internet está muerto y si tiene algún arreglo. Y he de confesarte que la respuesta no es sencilla.

La teoría de que “internet está muerto” ya no parece tan exagerada

Existe una teoría bastante conocida llamada “Dead Internet Theory” o “teoría de que internet está muerto”. Básicamente plantea que gran parte del contenido online ya no está creado por personas reales, sino por sistemas automatizados, bots e inteligencia artificial. Hace años sonaba a conspiración absurda. Hoy no me parece tan descabellado.

Cada vez es más difícil distinguir una web real de una granja de contenido automatizada.

Hay páginas publicando artículos cada pocos minutos sobre cualquier tema imaginable: salud, tecnología, recetas, finanzas, comparativas… Muchas ni siquiera tienen personas reales detrás. Solo pipelines automáticos generando contenido en masa para intentar capturar tráfico SEO.

El problema es que internet empieza a llenarse de “texto”, pero no necesariamente de conocimiento. Letras ordenadas correctamente, pero vacías. Internet está muerto. O, por lo menos, está muriendo.

Google está empezando a tener un problema

Durante años Google se basó en una idea relativamente simple: si muchas webs enlazaban un contenido y los usuarios interactuaban con él, probablemente era útil. Esa era hasta hace poco una de las bases del SEO: los backlinks. Pero la IA está rompiendo este sistema.

Porque ahora es extremadamente fácil generar:

  • artículos informativos
  • comparativas falsas
  • reseñas falsas
  • tutoriales nunca probados,
  • páginas de niño escritas automáticamente

Y algunas incluso consiguen posicionar.

De hecho, creo que mucha gente todavía no es consciente de la cantidad de resultados de Google que ya están parcialmente generados por IA. La teoría de que internet está muerto puede que no sea real al 100%, pero sí en gran parte.

A veces buscas algo muy específico y encuentras diez artículos distintos diciendo exactamente lo mismo, con las mismas estructuras, los mismos encabezados y hasta las mismas frases reformuladas ligeramente.

Es como si internet estuviera empezando a copiarse a sí mismo constantemente.

El problema de la experiencia real

Una IA puede redactar un texto aparentemente correcto sobre casi cualquier tema aunque jamás haya probado nada de lo que está describiendo. Y no es difícil darse cuenta: lo que comentan del producto se basa exclusivamente en la información proporcionada por el fabricante y no tanto en la experiencia real.

Hace poco leí una reseña de un producto que destacaba que «su motor de 36W no tiene nada que envidiar a otros dispositivos con motores superiores». Esto no es una experiencia real. Un usuario real diría que «es un dispositivo potente» o «funciona igual que otros modelos superiores». Pero no destacaría que el voltaje del motor no tiene nada que envidiar a otros mejores.

Son artículos generados a partir de información reciclada de Amazon, Reddit y otras webs similares, pasadas por alguna IA que ha seleccionado la información que ha creído conveniente – pero no la información que un usuario real seleccionaría. Y, mucho menos, desde el punto de vista de un usuario real e imparcial al que puede gustarle (o no) el producto que acaba de comprar.

Lo mismo pasa con supuestos tutoriales de bricolaje, jardinería, manualidades, albañilería… Medidas que no coinciden, técnicas incompletas e incluso supuestos vídeos demostrativos en los que un objeto cambia varias veces de color o una sierra de mano que corta una madera por el lado romo.

Y, sinceramente, creo que esto está empezando a erosionar bastante la confianza en los resultados de búsqueda. Ya no hay experiencias reales. No hay personas detrás. Lo que antes fuera la base de internet está muerto.

Los blogs automatizados están explotando

Una de las cosas más salvajes que estoy viendo últimamente es la cantidad de webs completamente automatizadas que están apareciendo. Y no me refiero a alguien usando IA como apoyo para escribir más rápido. Hablamos de sistemas que realizan el proceso íntegro, desde seleccionar el tema más adecuado, elegir las keywords más óptimas, redactar el artículo, generar una imagen adecuada para el mismo y finalmente publicarlo.

Todo sin intervención humana real, salvo la mano que configuró esa automatización. Y claro, cuando producir contenido cuesta prácticamente cero, internet empieza a inundarse de páginas hechas únicamente para intentar capturar visitas.

El problema es que esto crea un escenario cada vez más tóxico: para qué vas a a trabajar (a mano) en los textos SEO de tu sitio web, si el día de mañana tu competencia publicará un refrito de tu trabajo pasado por una IA. Seguramente decidas no hacerlo y recurrir también a la IA.  Y cuando la mayor parte de la información de internet esté producida por la IA ¿de dónde sacará ésta la inspiración y la información? No lo hará. Solo seguirá escribiendo el refrito, del refrito, del refrito…

El contenido original se agotará.

El SEO se está llenando de ruido

Creo que una de las mayores consecuencias de todo esto es el ruido.

Antes, cuando buscabas algo relativamente específico, era más fácil encontrar respuestas reales. Ahora muchas búsquedas parecen llenas de contenido “correcto”, pero vacío. Y eso es probablemente lo más peligroso de esta nueva ola de IA.

Porque el contenido ya no necesita ser bueno para parecer convincente. Puede sonar profesional, estar bien estructurado, tener buen SEO y parecer útil. Pero ser completamente superficial o incluso incorrecto.

Además, muchas webs ya ni siquiera intentan aportar experiencia propia. Solo reformulan lo que otras páginas dijeron antes.

El resultado es una especie de reciclaje infinito donde decenas de webs repiten la misma información una y otra vez hasta que resulta casi imposible saber cuál fue la fuente original. Eso, en el caso de que la hubiera. Pero en nuestro escenario en el que internet está muerto, podríamos cuestionarnos si es que alguna vez hubo una fuente original.

A veces, no la hay. Simplemente es información tan reciclada que ha comenzado a variar detalles clave de la misma, en un intento de la IA por ofrecer alguna novedad. Tanto que, al final, parece información nueva, pero nunca lo fue. Solo es información falsa que comienza a circular por internet y en algún punto volverá a ser digerida por la IA para ser reciclada otra vez.

La IA no es el problema… el problema es cómo se está usando

Y aquí creo que es importante matizar algo. No creo que la IA sea mala por sí sola. De la misma forma que un cuchillo no es malo, son excelentes para cortar carne y verduras. Hasta que alguien lo usa para matar. Y con la IA sucede lo mismo.

Si se usa para aportar valor, es una excelente herramienta para acelerar procesos, organizar información, corregir textos o traducirlos, resumir grandes artículos, formación, etc… Pero si se usa para abaratar y masificar procesos, se convierte en basura.

La IA puede ponerte en riesgo

Cuando la IA habla de algo relativamente inofensivo, como podría ser arte, es posible que la IA se equivoque al interpretar una obra y no explique correctamente el significado de una obra. Pero no pasa nada. Las personas que lean ese artículo seguirán sin entender de qué trata la obra, pero por lo demás, sus vidas se verán inalteradas.

¿Pero qué pasa cuando ese contenido no es tan inofensivo? Por ejemplo, un artículo relacionado con la nutrición en el que la IA haya propuesto una dieta dañina para la salud. Alguien lo lee, creyendo que está escrito por un profesional de la salud. Y acaba en el hospital, con suerte, porque no había ningún profesional de la salud detrás. Sólo una IA interpretando erróneamente datos aleatorios sacados de un popurrí de sitios web. ¿Quién asumirá las consecuencias?

Internet está empezando a llenarse de páginas creadas no para ayudar a personas, sino para alimentar algoritmos. Y las personas y empresas que hay detrás de todo ese contenido generado automáticamente no parecen preocupadas por poder poner en riesgo a los usuarios que lo consultan.

Google tendrá que cambiar muchísimo

Sinceramente, creo que Google todavía no tiene completamente resuelto este problema.

Porque durante años el SEO estuvo muy centrado en:

  • estructura
  • keywords
  • autoridad
  • enlaces
  • optimización técnica

Pero la IA puede replicar gran parte de eso a una velocidad absurda.

Por eso creo que cada vez veremos más importancia en señales relacionadas con:

  • experiencia real
  • autenticidad
  • marca
  • comunidad
  • contenido difícil de automatizar

Porque el texto genérico ya empieza a sobrar por todas partes. Y Google lo sabe, aunque aún no tenga claro como adaptarse a estos cambios.

¿Internet está muerto? ¿tiene arreglo?

A veces tengo la sensación de que estamos entrando en una etapa bastante rara de internet. IA generando artículos que otras IA resumirán después para usuarios que quizá ni siquiera visiten las webs originales. Contenido creado para algoritmos consumido por otros algoritmos.

Y mientras tanto, cada vez resulta más complicado encontrar personas reales contando experiencias reales.

Quizá el mayor problema no sea que la IA escriba contenido. Quizá el problema sea que internet empieza a llenarse de información sin experiencia humana detrás. Y eso cambia completamente la sensación de navegar por la web.

No creo que la inteligencia artificial vaya a destruir internet. Pero sí creo que estamos entrando en una etapa donde distinguir contenido auténtico de contenido automático será cada vez más difícil. Personalmente, afirmar que internet está muerto aún me parece arriesgado. No hemos llegado todavía a ese momento, pero si no revertimos la situación, ese momento va a llegar mucho antes de lo que pensábamos.

La IA puede ser una herramienta increíble cuando ayuda a potenciar conocimiento real. Cuando se usa para masificar procesos, Internet deja de parecer una red de personas compartiendo información… y empieza a parecer una enorme máquina generando texto para otras máquinas.

Hace años, si nos plantearan esta situación, pensaríamos que se trata de una novela futurista de esas que pensamos que son completamente utópicas y que jamás ocurrirán… pero nos equivocábamos.

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